Listen: Just Dance ~ Lady Gaga ♪
Miro alrededor de mi habitación, intento por momentos escuchar la bulla exterior, lo que existe más allá de mis cuatro y mal pintadas paredes, a pesar de los audífonos, se escuchan leves ruidos, leves señales de que los seres que cohabitan conmigo este lugar aún se encuentran despiertos, aún no se resignan a caer en los brazos de Morfeo.
Por mientras, ¿Qué pasa en mí?, ¿qué existe en mi interior que a esta hora no me deja dormir? Pienso que es el cigarrillo, llevo horas esperando poder fumar, llevo ratos temblando cual drogadicto sin su marihuana, así mismo, así y quizás, peor que eso, yo busco un cigarrillo, aquellos que sé que en mi poder se encuentran, aquellos a los que fuego tengo para encender pero no o hago. Pienso más aún, no lo he hecho, ¿por qué? Respuesta obvia y odiada desde lo más profundo de mi corazón: no tengo permiso para fumar...
Por mientras, ¿Qué pasa en mí?, ¿qué existe en mi interior que a esta hora no me deja dormir? Pienso que es el cigarrillo, llevo horas esperando poder fumar, llevo ratos temblando cual drogadicto sin su marihuana, así mismo, así y quizás, peor que eso, yo busco un cigarrillo, aquellos que sé que en mi poder se encuentran, aquellos a los que fuego tengo para encender pero no o hago. Pienso más aún, no lo he hecho, ¿por qué? Respuesta obvia y odiada desde lo más profundo de mi corazón: no tengo permiso para fumar...
La pequeña niña que pronto cumplirá 20 años no tiene permiso para fumar, no la dejan fumar en su casa, no puede llenar de ese suave y cálido humo su propia habitación. Es el tabaco, me temo, quien me salva de las ganas de comer, es ese tabaco suave, puro y delicioso quien impide que yo coma pero sin él, encerrada en estas cuatro paredes frías, todo el día, moviéndome solo para comer, llega de pronto el aburrimiento, llega de pronto la sensación de inutilidad y la rabia por sentir que no hago nada de mi vida, es entonces y sólo entonces cuando aparece en mi mente la imagen de una galleta, una leche, un dulce, un chocolate o cualquier otra cosa disponible en ese preciso instante. Cualquier día, esa sensación se calma con una tranquila y sonora quemada de cigarrillo en medio de la noche, sin embargo cuando la familia se encuentra en casa, cuando la mujer se encuentra encerrada en el hogar, debe optar por resistir, ella no quiere comer, la mayoría de las veces sabe que no es eso lo que busca.
Con el paso de los años la niña que ahora es mujer ha aprendido a conocerse y sabe que es la ansiedad, su mayor enemiga la que la busca incansable hasta que da con ella, la encuentra y la abraza muy fuerte, la cubre con esa manta de hipocresía que le impregna satisfactoriamente, le enseña a ser fría, calculadora, posesiva, manipuladora como acostumbra decirle su madre. La señora ansiedad en esos momentos ríe con satisfacción mientras repite una y mil veces en su caminata de vuelta a su hipócrita hogar: "La estoy educando bien".
Sonríe, mira al infinito buscando figuras entre las sombras, así es, la niña que es mujer y no lo sabe sigue con su mirada fija y perdida en la habitación, como esperando que algo ocurra, como esperando poder salir disparada a fumar. Piensa, de pronto, se detiene un momento y comienza su tortura, de esa que siempre procura escapar, ya es muy tarde, sin un cigarrillo, sin comida a la cual arrimarse, comienza a pensar... recuerda cuando el cigarrillo se volvió su fiel acompañante, recuerda sus dieciséis años y cómo esperaba los sábados para fumar con sus compañeros en la iglesia, cómo la llenaba pedir cigarrillos ilusionada con ese encantador humo, con esa seducción.
No aguanto más, siento que divago, de pronto dejo de ser yo para convertirme en alguien que me analiza, para ser mi propio Sigmund Freud y examinar hasta el último rincón de mi ser, he vuelto a ser yo, con mis ansias de fumar, con mis ganas de salir corriendo, con mis ganas de descansar.
No he podido dormir y seguramente no lo haré hasta que pruebe un cigarrillo, había pensado hacerlo en el baño pero el miedo de ser descubierta es muy grande, supongo que es el miedo quien no me deja.
De pronto una idea viene hacia mí, ducha, ¡claro! Me ducharé mientras fumo, de ese modo nadie escuchará mis quemadas, sólo el agua caer, pero aún es temprano, las tres de la mañana, ¿será necesario correr el riesgo de despertarlos a todos para fumar? Lo vale. me arriesgaré, luego sé que podré dormir. 03. 13 am
Umbrella ~ Vanilla Sky version (cover Rihanna)♪


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